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Personal / Ropa y Calzado |
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Por si no fuera suficiente, el proceso de limpieza también implica el consumo y contaminación de recursos |
Ropa y Calzado
Diariamente salimos a la calle vistiendo ropa y calzado de las más diversas marcas y modelos, algunos esclavos de las tendencias actuales, otros con atuendos de acuerdo a la demanda de la actividad que realizan y otros tantos cubriendo la necesidad básica de vestir. Sin embargo, ¿sabemos realmente de dónde proviene todo aquello que usamos?
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El impacto ambiental de la producción de ropa es mucho más grande de lo que pudiese parecer: únicamente el algodón, siendo una fibra natural, es responsable de cerca del 25% de todo el pesticida empleado en el mundo cada año ; pero el algodón no es la única fibra utilizada para la fabricación de ropa, fibras como el nylon, poliéster y el rayón, por mencionar algunas, también son responsables de importantes daños en nuestro entorno.
En el proceso de transformación de fibras, naturales o sintéticas, a ropa ya confeccionada, el material se tiñe, se blanquea, se suaviza y en ocasiones se estampa, trayendo como consecuencia aún mayores impactos negativos.
Durante el proceso de tinción de la tela se emplean grandes cantidades de agua, la cual regularmente termina con cantidades muy significativas de colores y químicos encargados de la fijación del color en las fibras; en el blanqueado con cloro se liberan sustancias tóxicas como las dioxinas; los químicos empleados para darle cierta textura a la tela también terminan en las descargas de agua de las plantas textiles.
Por si no fuera suficiente, el proceso de limpieza también implica el consumo y contaminación de recursos. Las fibras naturales son lavadas empleando productos que en ocasiones contienen muchos químicos y empleando grandes cantidades de agua.
Las fibras sintéticas generalmente requieren de procesos de limpieza en seco, los cuales tienen un mayor precio e involucran el empleo de agentes químicos potentes que pueden contribuir a la contaminación del aire y el agua si no son empleados adecuadamente.
Con respecto al calzado , además del material empleado, los solventes empleados en la producción de todo tipo de zapatos tienen repercusión en nuestro medio ambiente.
El uso de ropa y calzado no puede ser evitado ni disminuido ya que éste constituye una necesidad básica para el desarrollo de nuestras actividades cotidianas, sin embargo podemos convertirnos en consumidores más concientes de nuestras compras en este aspecto siguiendo los siguientes prácticos y sencillos consejos:
Revise la etiqueta. Evite comprar ropa que requiere limpieza en seco.
Elija algodón y lana, de preferencia orgánicos. Pueden ser lavados con agua fría y secar colgados, reduciendo el uso tanto de energía como de sustancias químicas.
Pruebe fibras combinadas. Generalmente la ropa hecha de algodón y alguna otra fibra sintética puede ser lavada en casa.
Trate de evitar en lo posible la ropa formal. Generalmente el uso de este tipo de ropa demanda limpieza en seco.
Reduzca su consumo de ropa, no se deje llevar por los constantes cambios en la industria de la moda.
Lleve la ropa y calzado, en buen estado, que considere que ya no va a vestir a tiendas de caridad, dónela o véndala como ropa de segunda mano.
Fuentes.
The Green Consumer Guide. http://greenconsumerguide.com/